¿En qué consiste una consulta en Bioneuroemoción®?

 

Una consulta en Bioneuroemoción®, dura aproximadamente 2 hs y en general con una, es suficiente. El consultante deberá ser mayor de edad. 

El motivo de consulta puede ser un síntoma o enfermedad, como así también una situación de conflicto interpersonal, y/o situaciones que se repiten o que bloquean.

 Partiendo de cualquiera de los motivos arriba descriptos, el objetivo es acompañar al consultante a tomar conciencia “a qué se está adaptando, cual es su necesidad biológica en conflicto, programas heredados de sus ancestros, creencias y las emociones inconscientes que lo motivan”.

 

Es un buceo, por distintos escenarios de la vida, que incluye el abordaje del:  

  • Programa transgeneracional (árbol genealógico).
  • Proyecto Sentido: (etapa que va desde los nueve meses antes de la concepción, y hasta los 3 años de edad apróx.).
  • Edad cronológica: momentos importantes que hayan sido vividos por el/ella y su familia, desde su nacimiento y hasta la edad actual.

 

Es importante aclarar que, si no se dispone de ciertos datos, fechas o historia familiar previa, ello no es una limitante: la misma se puede inferir, tomando conciencia de lo que se nos ha presentado o se repite en nuestra vida, ya que somos un holograma, “la parte está en el todo y el todo está en la parte”.

Una consulta a través de éste método tiene por objetivo, que el consultante tome conciencia de su información, que sea partícipe activo del cambio de sus creencias limitantes y el paso a la acción.

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Con el análisis transgeneracional abordamos toda la información que recibimos de nuestros ancestros. Las circunstancias, memorias dolorosas,

secretos y silencios que sin duda condicionarán a las generaciones descendientes.

 

El estudio transgeneracional nos permite:

 

  • Desentrañar los programas que nos hacen vivir situaciones repetitivas o excesivas. 
  • Tomar conciencia de nuestra interrelación con nuestro clan y con nuestro entorno.
  • Comprender que la información no se pierde, que se transmite de padres a hijos con el objetivo de que alguien del clan pueda liberar y transformar experiencias traumáticas y dolorosas.

 

Duelos no realizados, proyectos no terminados, deseos profundos no cumplidos y vidas no vividas forman parte de esta masa conflictiva, que supuso un estrés en la familia y que pasará a las siguientes generaciones para cumplir con la “adaptación y la supervivencia del clan”.


Hay que tener siempre presente que, aunque no podemos cambiar las situaciones que han acontecido, sí podemos cambiar la emoción que éstas

nos generan.

Programa transgeneracional

Para ello es necesario conocer aquello que sucedió en nuestra historia familiar y que nos sigue condicionando.

Comprender sin juicio, entendiendo que “hicieron lo que mejor que pudieron con lo que tuvieron”, y actualizar este bagaje a nuestra realidad actual, nos permitirá verlo de otra forma. Eso es a lo que nos referimos cuando hablamos de “reescribir” nuestra historia o “liberar y transcender”.

 

“Lo que no se ha podido expresar con lágrimas ni con palabras se expresa después con dolores, por falta de palabras para decirlo […] En los silencios está la clave del árbol; callamos por el bien de los demás, y esto se convierte en nuestras enfermedades” […] “somos menos libres de lo que creemos, pero tenemos la posibilidad de conquistar nuestra libertad y de salir del destino repetitivo de nuestra historia si comprendemos los complejos vínculos que se han tejido en nuestras familias”.

Anne Schützenberger.

Proyecto sentido

El término *Proyecto Sentido, hace referencia a “la información recibida y almacenada (creencias, emociones, deseos, pensamientos)  en nuestro inconsciente y en nuestro consciente, durante el período que abarca, desde  los 9 meses antes de nuestra concepción y  hasta los 3 años de edad”.

 

El acto sexual, no es suficiente para explicar una concepción, es necesario que haya un “proyecto de concepción, un deseo y planificación, con un significado”.

 

Hay mujeres que desean tener hijos y no se quedan embarazadas, mientras otras se quedan embarazadas sin desearlo. Lo mismo ocurre en una inseminación artificial, algunas funcionan, otras no, y se desconoce la causa.” Porque hay algo más, que el deseo consciente… y es el DESEO INCONSCIENTE”.

 

La concepción está íntimamente relacionada con las necesidades (inconscientes) de los padres y del clan familiar. Para que algo se manifieste físicamente es necesario que primero haya estado en una mente en forma de concepto.

 

[…] “Los padres actúan como ingenieros genéticos con sus hijos durante los meses previos a la concepción.” Bruce H. Lipton

 

Una vez embarazada, la madre, no sólo proporciona nutrición al feto. Sus vivencias generan sustancias químicas, hormonas y factores estresantes, que atraviesan la barrera placentaria e influyen sobre el desarrollo fetal. Si la madre está feliz, tiene miedo o experimenta rechazo, también lo tiene el feto y el sistema nervioso fetal grabará esta información.

 

No hay que olvidar que el padre también es igualmente responsable en todo este proceso, ya que, según el rol que éste desempeñe, afectará profundamente a la madre, lo que a su vez influirá en el desarrollo del hijo. El bebé, además percibe y reconoce al padre a través de la vibración de su voz y del contacto con el vientre de la madre.

 

Una vez nace el niño, vive bajo la sombra de su madre, al menos hasta los tres años y tiene como única realidad las emociones de ella. Por tanto, cuando un niño presenta un síntoma físico, está expresando la respuesta biológica a un estado emocional de su madre, con quien está unido y fusionado emocionalmente.

 

Por lo tanto, ante cualquier situación que nos afecte en nuestra vida, ésta etapa, también debe ser incluida en nuestra información y preguntarnos: ¿cómo he sido concebido?; ¿cuáles fueron las circunstancias que vivieron mis padres en el momento de mi concepción?; ¿cuál era el clima emocional en mi concepción? ¿Qué circunstancia ha vivido mi madre, en mi embarazo y parto?

 

Sabiendo la gran importancia de este período y ser conscientes de ello, comprenderemos de qué forma nos puede haber afectado a nosotros o a nuestros hijos. No se trata de culpabilizarse o culpabilizar, sino de tomar consciencia para “comprender”, le damos otra lectura, cambiamos el modo en que lo vivimos y así podemos liberarnos .

 

*Proyecto Sentido: término acuñado por el psicooncólogo francés Marc Frèchet

las emociones y cómo imPactan en nuestro cuerpo

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Las emociones son un conjunto de reacciones que experimenta nuestro cuerpo, cuando se expone a ciertos estímulos externos, que nos van a permitir enfrentarnos o adaptarnos a ellos.

 

Cada emoción, produce una sustancia química específica, que circula por nuestro cuerpo y es captada por cada célula, produciendo un cambio en ella. El cuerpo reacciona a la emoción.

“Por ejemplo ante un peligro, tendré taquicardia, se dilatarán mis pupilas y la circulación sanguínea priorizará mis músculos preparando el cuerpo, para la huida”.

 

Una vez el cuerpo ha reaccionado, el cerebro asimila los cambios, primero el cerebro límbico (el de la inteligencia emocional) y luego el neocórtex (cerebro racional) para racionalizar lo que sucede y tomar una decisión meditada.

En el ejemplo anterior “decido no huir considerando que no puedo hacerlo, por mis presiones familiares que no me lo permiten”.

 

 Los seres humanos tenemos en común emociones básicas (ira, tristeza, asco, miedo, alegría), pero la forma de gestionarlas es totalmente personal y única. Cada individuo posee su propio mapa cerebral condicionado, entre otras cosas, por sus creencias y pensamientos.

 

Cuando una emoción no puede ser expresada como tal, se reprime y pasa a un habitáculo de nuestro aparato psíquico conocido como “inconsciente”.

 

El inconsciente es donde se guardan los impulsos innatos, deseos, sentimientos y recuerdos reprimidos, lo controla y lo graba todo. Su contenido, queda fuera del alcance de nuestra conciencia.  Funciona como un regulador entre la energía interna y externa del ambiente, como si fuera un “transformador eléctrico” y su objetivo final es la estabilidad.

 

Para que un impacto emocional dispare todas las alarmas del inconsciente biológico, debe ser lo suficientemente intenso como para sobrepasar el umbral de tolerancia psíquica del sujeto.

 

Para que esto suceda, este impacto emocional tuvo que ser vivido por la persona como: “inesperado o crónicamente acumulativo, dramático, en aislamiento y no le encontró una solución.”

 

En una consulta de Bioneuroemoción® se acompaña a la persona a reencontrarse con esas emociones implicadas en los impactos vividos, para aprender a gestionarlas de otra manera.

Para que yo pueda cambiar esta causa-efecto, es necesario que yo cambie mis emociones con relación a algo que creo, me ocurrió en el pasado y me hace sufrir en el presente.

Es necesario tomar contacto con nuestras emociones si queremos liberarnos de todos los condicionamientos que gobiernan nuestras vidas y lograr ser adultos emocionales, o sea: “hacer consciente, lo inconsciente”.

 

“Como la mayoría de las personas suprimen y rehúyen sus emociones durante toda su vida, la energía reprimida se acumula y busca expresarse a través de la aflicción psicosomática, los trastornos corporales, las enfermedades emocionales y la conducta desordenada en las relaciones interpersonales. Las emociones acumuladas bloquean el crecimiento espiritual y la conciencia, así como el éxito en muchas áreas de la vida” .          

                                                                                                                     “Dejar Ir”, David R. Hawkins.